Acerca de Carlos Castaneda

El Dr. Carlos Castaneda fue un antropólogo, visionario y autor cuyo trabajo continúa resonando y sigue vivo.

Durante la década de los 60, Castaneda desarrolló una relación única con un líder Indio Yaqui, quien le infundió con el conocimiento de los chamanes del México antiguo, un tipo práctico de chamanismo enfocado en el desarrollo de la atención y energía propias a través del movimiento para liberar la percepción y recobrar la vitalidad.

Nosotros (Aerin y Miles) conocimos a Castaneda a mediados de los 90, y nos convertimos en sus aprendices directos.

Éramos parte de un pequeño grupo que lo conoció cercana y personalmente, y de quien aprendimos cómo adaptar estas enseñanzas chamanísticas antiguas a nuestras necesidades modernas, para expandir nuestra conciencia y restablecer nuestro vínculo con el universo en general.

Castaneda cambió completamente la dirección de nuestras vidas, y estamos inmensamente agradecidos por la oportunidad de aprender a ver el mundo de una forma diferente, más expansiva y amplia. Castaneda nos enseñó a mover nuestra conciencia al centro del corazón, un movimiento del punto de encaje, como acostumbraba decir. Esto significa tener a nuestros corazones como el centro principal para la percepción, como un cerebro que se comunica a una mayor velocidad y que llega más lejos que nuestra mente racional.

Una parte integral de nuestro entrenamiento con Castaneda involucraba la práctica diaria de movimientos especializados, con los cuales la mente se vuelve más abierta y fluida y el cuerpo más fuerte y vital..

“Yo (Miles) era un joven doctor en medicina de Argentina cuando lo conocí, y estaba tratando de encontrar mi lugar en el mundo como sanador y como persona. Eventos serendipíticos me llevaron a conocerle, y desde el inicio él dijo que había una razón para nuestro encuentro, que algún día yo tendería un puente entre la ciencia y el chamanismo.

Mi aprendizaje bajo su tutela fue una demostración, 24 horas al día y 7 días a la semana, de lo que significa estar por completo disponible para la vida como debe ser para todos nosotros. Me enseñó cientos de movimientos que habían sido parte del legado antiguo que él había aprendido, y me pidió que los mostrara y enseñara al público. Mi recuerdo de él, aún hoy, está intrínsecamente entretejido con la vitalidad que exudaba y el amor que tenía por esos movimientos. Castaneda me enseñó disciplina, elegancia, y lo que significa dar lo mejor de sí y algo más.”

En cuerpo, mente y espíritu, Castaneda era un modelo a seguir sin igual. Su curiosidad, sentido del humor, mente expansiva y corazón generoso van más allá de cualquier palabra que podamos usar para describirlo. Lo que más nos iluminaba es que no había distancia entre sus palabras y sus actos. Él vivía el legado de los sabios antiguos con humildad y sobriedad. Su propósito inflexible para la libertad de pseudo-idealidades ha sido una gran fuente de inspiración para nosotros.

“En mi caso (Aerin), yo tenía poco más de veinte años cuando lo conocí, y me sentía limitada por mis interpretaciones del mundo y por mi crianza. No podía encontrar una manera de sentirme conectada con la gente; estaba deprimida y sola, luchando por adaptarme a un mundo frío.

Castaneda me guió a reunir energía a través de la práctica de movimientos y de la recapitulación, para suspender mi diálogo interno negativo y mis hábitos arraigados. Me inspiró y me apoyó para que educara a mi mente con ciencia y literatura. Y me enseñó a mover mi centro de percepción a mi corazón, primero, leyendo y entendiendo poesía, y segundo, aprendiendo a amar a los árboles en su casa. Durante cuatro años fui invitada diariamente a practicar movimientos por largas horas y a aprender a podar sus árboles. Al aprender a cuidar de la naturaleza, aprendí a cuidar a otros y a mí misma. Ese fue el primer paso para mover mi conciencia a un propósito más elevado.”

Castaneda nos instó a que encontráramos nuestra propia forma de vivir las enseñanzas, de validar las cosas a través de nuestra propia práctica y experiencia; a no dar nada por sentado, a encontrar lo que amamos y a seguir y compartir con otros las posibilidades de caminos con corazón.

Being Energy® es parte de la continuación de este legado. Como estudiantes de Castaneda, estamos forzados a compartir las herramientas, prácticas y profundo entendimiento que él nos dio, y a fluir y crecer como el enseñó.

Aerin Alexander y Miles Reid