Poder Personal, Liberándome del Culto

Carlos Castaneda solía hablar, e incluso bromear, sobre el culto al “yo, yo, yo”, la obsesión humana impulsada por el ego con la importancia personal.

En mis años de entrenamiento con él, tuve la oportunidad de observarme a mí misma preocupándome y obsesionándome con mi “auto-presentación” –tomando tiempo extra para arreglar mi aspecto, el cual juzgaba con dureza–. Gasté mucha energía en la búsqueda de la aprobación externa, y en tratar de “encajar” con los amigos y la gente en el trabajo. La auto-presentación, la idea que creé sobre mí, era una carga pesada. Nunca podía sentirse plenamente satisfecha. De hecho, me hizo sentir triste, preocupada y estresada.

dolphin-underwater“Hay una manera de salir de esto”, Castañeda me dijo un día, sonriéndome, consciente de mi miseria. “Necesitas salirte del culto al Yo, Yo, y crear un nuevo punto de referencia para ti misma, una nueva forma de ser en la que te concibas a ti misma  como un misterio, como algo que puede ser descubierto, desplegado”.

Él me instruyó sin parar en torno a soltar la máscara que solía llevar, y a ensoñar una nueva máscara para mí, una nueva máscara que me haría sentir más ligera, alegre y abierta. “Necesitas construir tu poder personal”, dijo, “y eso es algo que intentas, que convocas, que ensueñas.”

Han pasado casi 20 años desde esa conversación. He estado practicando las herramientas y la recapitulación para liberarme de las ideas de no ser digna y sentir que no puedo ser amada –liberando lentamente la “idea de mí misma”, el “yo, yo, yo” en mi interior. Entonces algo especial me sucedió hace apenas unas semanas.

Recientemente, he estado llevando a mi hijo a nadar todos los días en el mar. Le encanta el agua, y me da un gran placer verlo nadar. Sin embargo, cada vez que mi hijo me pedía que se uniera a él, me resistía a meter la cabeza en el agua.

Tomé la decisión de profundizar en lo que me estaba impidiendo sumergirme en el agua. De inmediato comencé a acordarme de un momento de mi infancia, cuando me gustaba mucho la natación. Entonces surgió el recuerdo de una experiencia en el océano. Una tarde, cuando yo tenía 14 años y estaba de vacaciones con mi familia, entré en el mar y quedó paralizada. Recuerdo que estaba sobre las puntas de los pies, con el agua justo debajo de la nariz, completamente incapaz de moverme. Después de 20 minutos de lucha, tuve la oportunidad de agitar mis brazos y fui rescatada por un socorrista. Fue atemorizante, vergonzoso y traumático. Yo sabía nadar, pero me había paralizado el miedo.

Desde entonces, mi relación con el agua de alguna manera quedó congelada en el tiempo. Ahora me doy cuenta de que siempre he encontrado excusas para no ir a nadar. “Demasiado frío”, “demasiado caliente”, “mi cabello está arreglado”, “No me veo bien en un traje de baño”, etc, etc. Resultó que quedé entumecida por el miedo, incapaz de disfrutar del agua durante más de 30 años.

Personal Power BlogEntonces, esto es lo que hice el viernes pasado: entré en el océano, y recapitulé allí mismo, en ese lugar, mi experiencia como una niña de 14 años. Llamé a mi “poder personal”, la parte de mí misma conectada con el Espíritu, y lloré (y no me preocupé por las personas me miraban). Oré a la Madre Mar y solté una gran parte de la actitud de auto-defensa y de estrés. Había estado sosteniendo al miedo en lo profundo de mis huesos, sin siquiera ser consciente de ello. Después de esa experiencia, que duró alrededor de una hora, mi cuerpo cambió por completo. Me sentí mucho más relajada y mi vientre se suavizó. He sentido más sueño, y me he permitido tomar siestas (¡algo impensable para mí hace apenas unos meses!). Todavía estoy procesando, pero algo fundamental cambió de una manera muy profunda.

Liberarme de la secta de “yo” y despertar a mi yo más elevado ha sido un viaje. Es un proceso. No se puede hacer en un fin de semana. Pero puedo decir que gracias a la práctica constante de los movimientos y el conocimiento heredado de su maestro que me dio Carlos Castaneda, y a las clases del Camino con Corazón que he estado guiando con mi esposo durante los últimos cinco años, he sido capaz de liberar esta cosa tan vieja y profunda.

Nuestra serie del Camino con Corazón ha sido especialmente eficaz en el apoyo a este proceso y en sostener mis niveles de energía y mi compromiso con la transformación, el crecimiento y la expansión de la conciencia.

Soy de nueva cuenta un pez feliz, libre de la obsesión del Yo, Yo, Yo.

Amor,

Aerin

2 comments on “Poder Personal, Liberándome del Culto

  1. Kale on

    Dear Aerin
    Thank you for this beautiful post. Since you announced you were healing your relationship with water a few weeks ago, I have felt very much connected to you, in thoughts and in dreams.
    I can connect so much to your experience because a year ago I also had a paralyzing moment in the Pacific Ocean and really thought I was going to die there.

    I’ve been forcing myself to swim often, (even deep pools turn scary) and a few days ago I went to the beautiful ocean in Florida. The water was calm like a lake, and I could see the bottom clearly. Magical fishes were swimming in joyful yellow and blue colours. I wanted to see them close so I put my head inside the water. They all became blurred and looked like little gold coins popping out of nowhere, impossible to turn into focused images but still beautiful and mesmerizing.

    I just floated face down totally carried away by this and absolutely removed from any worries. Every so often, I would stick my face out and breathe. I was calm and in total joy.

    Then I realized that while I was in this state of joy, I could not fear the ocean. I saw that the ocean just carried me, my only task was to breath and since I was not agitated I didn’t even need to breath that much. The ocean was teaching me to let go, to flow, to enjoy the moment, to not overdo and not exert myself.

    I was learning to trust myself in this endless body of water that could take my life away in a few minutes if it wanted. I had to momentarily let go of something very precious to me, which is breathing, to enjoy this magnificent world underwater, and yet the design of the universe was to let me be there as long as I took care of my own need in peace.

    This is such a blueprint for life. Often we struggle, we fight, we go against the flow of energy instead of letting energy carry us and enjoy life despite the little discomforts. If we embrace the discomforts they also disappear and become into little tasks, little to do’s, to keep going. Water is akin to emotions because emotions cannot stop flowing and if we try that we turn into a pressure cooker or we stagnate, like stale water does. When we flow we nurture everything around us and other beings can thrive within our energetic broadcast.

    I join you in this feat of facing fear and letting go of the concerns of the me, me, me and worries. Real or imaginary, in front of fear the only thing we can do is breath and trust our own personal power, knowing that we can always let go and flow, and especially enjoy.

    Behind each fear there is usually a lot of joy hiding and waiting to be discovered.
    Much love,
    Kale.

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  2. shelley isom on

    Hi Aerin: Nice to come across your story here. I’m living in Northern New Mexico (Taos) after I got my ticket from Intent. I so hope that you and Miles and everyone come here some time and sponsor an event. Other than that, living on intent’s terms has made me very happy and productive in every way!! But it would be so wonderful to see you here. The energy in this area is incredible (not to mention the weather). Best to all, shelley isom

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