Siesta de Poder, Parte I: 7 Pasos Simples para Impulsar tu Energía

¿Te sientes un poco adormilado? ¿No tan claro mentalmente como sabes que podrías estar? ¡Quizá te convenga tomar una siesta!

Aunque ha habido un largo debate, la ciencia ahora es clara: Existe la deuda de sueño, y es una deuda que puedes, al menos en parte, pagar. ¿Cómo funciona? Primero, es importante reconocer que existen tanto la deuda a corto plazo como a largo plazo.

sleeping_cheetah-animal-wallpaper

La deuda a corto plazo incluye cosas como desvelarte una o dos noches seguidas por un proyecto de trabajo o para cumplir con un examen, o despertarte muy temprano para tomar un vuelo. Cuando te falte sueño de las 7-9 horas recomendadas por noche, puedes compensarlo efectivamente durante las noches siguientes o el fin de semana (hay estudios que muestran que la gente tiende a dormir más los fines de semana y menos entre semana). Por cada hora de sueño que perdiste durante la semana, trata de compensar con una hora, ya sea en la noche o de manera incremental a lo largo de varias noches.

¿Qué sucede cuando no puedes compensar? A eso le llamamos la deuda de sueño a largo plazo –una deuda acumulada durante semanas, meses, o incluso años–. Para dar descanso a tu cuerpo y mente tras tal carencia de sueño, trata de darte a ti mismo unos días con una agenda ligera, en los cuales puedas apagar tu despertador y dormir cada noche hasta que despiertes naturalmente –un retiro, por decirlo así–. Si puedes arregártelas para realmente tomar un descanso esos días sin preocuparte acerca del trabajo, o estar frente a la computadora, o cosas similares, estarás dando un gran y valioso paso para tu salud y bienestar.

Otra cosa que te puede dar un impulso de energía y ayudarte a ingresar dinero en tu banco de sueño es una Siesta de Poder. Esta es una técnica de siesta realmente efectiva, de la que se han beneficiado mis pacientes alrededor del mundo. Puedes pensar en ella como un impulso a tu vitalidad en sólo siete pasos. Funciona así:

  1. Quítate los zapatos y asegúrate de que tus pies están tibios, poniéndote un par de calcetas si es necesario. Ten una manta a la mano por si sientes frío.
  2. Acuéstate sobre la cama de forma que tus pies apenas cuelguen del borde cómodamente. Si no estás en la cama, puedes acostarte sobre el suelo o en una colchoneta o manta, y colocar una almohada o cojín debajo de tus tobillos, para que los pies cuelguen sobre eso (se trata de evitar toda presión en las puntas de los pies).
  3. Coloca una almohada sobre tus omóplatos –no tan alta que esté sobre tu cuello, ni tan baja que esté por debajo de los omóplatos. Sería muy bueno si la almohada tuviera algo de peso.
  4. Si sientes frío, cúbrete y a la almohada con la manta.
  5. Gira tu cabeza para descansar tu mejilla sobre la cama o colchoneta.
  6. Permite que tus brazos descansen cómodemente a los costados, o levántalos sobre la cabeza si eso es más cómodo para ti.
  7. Descansa ahí por 20 – 40 minutos (programa tu alarma como sea necesario para que no duermas más de lo que deseas).

Puedes o no quedar dormido durante esta Siesta de Poder. A veces la gente tiende a dormirse justo en los últimos minutos del periodo de descanso. No importa. Lo que sea que suceda, probablemente quedarás sorprendido de cuan energizado te sentirás más adelante en el día.

Si te sientes aun más cansado pocos minutos después de la Siesta de Poder, no te preocupes. Esto probablemente se disipará pronto y te sentirás energizado.

Y, recuerda, como se descubrió en la investigación de la publicación Sleep, entre más cansados estamos, menos sentimos el cansancio. Así que, ¿por qué no darle una oportunidad a esa siesta?

Aerin está también ofreciendo una serie de clases de sueño sólo para mujeres en Octubre. Los cambios hormonales y de la vida pueden impactar fuertemente los ciclos de sueño de una mujer, y esta clase te dará información y herramientas útiles para que duermas bien y te despiertes sintiéndote renovada. Las clases tendrán lugar en el ambiente relajante de nuestras oficinas en Los Angeles, te brindarán apoyo, y serán divertidas. ¡Trae una almohada y una amiga!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *